Un orgullo portar nuevamente la vestimenta de nuestras hermanas y hermanos Tseltales. Hoy estamos en Jerusalén, inaugurando la pavimentación de sus calles con concreto hidráulico, una obra que reafirma y mejora las condiciones de vida de las familias del ejido.
Sin duda alguna, este bonito ejido sigue avanzando, reflejo del trabajo en conjunto con este gobierno cercano a la gente y con mucho respeto a nuestras raíces, además de nuestro compromiso de seguir impulsando el desarrollo de nuestras comunidades, preservando siempre su identidad y cultura.
Seguimos trabajando por el bienestar de nuestro pueblo.



